Causas y tratamiento de las contracturas musculares

Causas y tratamiento de las contracturas musculares

Causas y tratamiento de las contracturas musculares

Seguramente muchas veces nos hemos preguntado como puedo prevenir o evitar que nos aparezcan de forma constante estas molestias

¿Qué es?

Es la contracción mantenida e involuntaria de uno o varios grupos musculares. Va asociado a dolor, inflamación y a una alteración del funcionamiento normal del músculo.

Inicialmente hay un aumento del tono y acortamiento muscular. Esto genera déficit en la irrigación sanguínea de la zona, el músculo no se puede alimentar bien, no tiene suficiente energía, y se producen en la zona un cúmulo de sustancias de desecho que producen inflamación y dolor.

Principales causas que pueden provocar una contractura muscular

Sin duda nuestro estilo de vida esta directamente relacionado con un gran numero de dolencias que podemos ir acumulando y arrastrando en el tiempo a lo largo de nuestra vida.

Las contracturas musculares pueden ser, en un gran numero de ocasiones, consecuencia de nuestro estilo de vida.

Si vienes sufriendo habitualmente contractura muscular en una zona concreta o sufres en este momento una contractura puntual, es casi seguro que alguna de las causas que citamos a continuación están presentes en ti de forma cotidiana.

  • Estrés, ansiedad, tensión emocional, pueden afectar al sistema nervioso causando rigidez y tensión muscular.
  • Deshidratación: cuando hacemos ejercicio, sudamos, eliminamos toxinas pero también sales minerales que los músculos necesitan para su correcto funcionamiento.
  • Frío: cuando lo sentimos, se produce automáticamente una contracción muscular para evitar perder el calor corporal.
  • Fatiga postural: las malas posturas en el trabajo, en la realización de las actividades de la vida diaria, y el sedentarismo, hacen que nuestros músculos se cansen, y se contracturen.
  • Mala alimentación: produce una intoxicación muscular y del resto de los tejidos.
  • Reflejo visceral: el mal funcionamiento de algún órgano provoca de forma refleja contracturas en algunas zonas determinadas del cuerpo.
  • Exceso de ejercicio o realización forzada de algún movimiento.

Recomendaciones para tratar una contractura muscular

La aplicación de frío o calor sobre la zona. El calor ayuda a relajar la musculatura, y el frío ayuda a bajar la inflamación. En algunos casos es buena la combinación de ambos.

Realizar estiramientos suaves y pequeñas movilizaciones de la musculatura implicada.

Masajes, un fisioterapeuta cualificado gracias a un masaje descontracturante adecuado provocará un aumento de la circulación sanguínea en la zona, un aumento de la flexibilidad, y elasticidad muscular, ayudando a la recuperación de los tejidos. También podrá realizar estiramientos y aplicar corrientes analgésicas y relajantes.

Buena hidratación: debemos beber de 2 a 3 litros al día. Si realizamos actividades y esfuerzos físicos debemos aumentar esta cantidad. Con esto ayudamos al cuerpo a obtener las sales minerales necesarias para que el músculo funcione correctamente y a eliminar las toxinas mejor.

Una alimentación rica en:

  • Calcio: necesario para la correcta contracción muscular. Presente en los lácteos, pescados azules, legumbres, frutos secos, brócoli
  • Vitamina D: vinculada al aumento de la fuerza, y el rendimiento físico. Se obtiene con la exposición al sol.
  • Vitamina C: antioxidante, presentes en frutas y verduras frescas como la naranjas, piña, kiwi. Favorece la recuperación y reduce el estrés muscular.
  • Potasio: importante en los deportistas ya que reduce el riesgo de sufrir calambres musculares. Lo podemos encontrar en el plátano, aguacate, espinacas, acelgas, salmón.
  • Magnesio: ayuda a la recuperación muscular, disminuyendo la sensación de fatiga y cansancio. Presentes en las legumbres, frutos secos, cereales integrales.

Es importante también tratar de evitar azucares refinados y excitantes como la cafeína.

El verano un gran enemigo para las piernas cansadas

El verano un gran enemigo para las piernas cansadas

El verano un gran enemigo para las piernas cansadas

10 consejos para aliviar las piernas cansadas y doloridas

¿Tienes una sensación constante de piernas cansadas y doloridas?

El verano ya está aquí, y por mucho que nos guste este clima cálido, puede tener efectos adversos para nuestros miembros inferiores. El calor produce una mala circulación y una retención de líquidos, provocando que nuestras piernas estén pesadas, cansadas, doloridas, con picor, hinchazón e incluso con calambres.

Este problema también afecta a hombres, pero suele darse más en mujeres. Los desarreglos hormonales, menstruación, embarazo, hacen que se produzca una mayor retención de líquidos, e insuficiencia venosa, haciendo que ellas sufran más esta patología. Pero no hay que conformarse con sufrir, podemos conseguir aliviar o revertir en muchos casos estas sintomatologías

ESPECIAL VERANO

Tratamiento de fisioterapia para aliviar el malestar de piernas cansadas y doloridas.

10 consejos que pueden ayudar a mantener más saludables las piernas en verano:

1.- Evitar estar mucho tiempo de pie, esto hace que se produzca una carga articular en rodillas y tobillos y con la ayuda de la gravedad aumenta la congestión circulatoria en esas zonas.

2.- Evitar el estilo de vida sedentario, se recomienda correr, caminar al menos 20 minutos al día, porque los músculos de las piernas al contraerse actúan como una bomba facilitando el retorno venoso. Si pasas mucho tiempo sentado frente a un ordenador intenta levantarte y dar un par de vueltas o cambiar de posición.

3.- Buena hidratación, bebe al menos 1 litro y medio de agua. Al contrario de lo que pensamos, si bebemos poca agua el cuerpo tiende a retener líquidos creándose una reserva.

4.- Buena alimentación, opta por una dieta sana con poca sal y azúcar. Toma mucha fruta y verdura, rica en vitamina E y C, zumos de naranja, limón, y ahora en verano puedes tomar también sandía, melón, pepino con gran contenido en agua. Otros alimentos beneficiosos que nos ayudan a rejuvenecer nuestras arterias y venas son los ricos en omega 3 como el salmón, atún, frutos secos, aceite de oliva…Otra recomendación son las semillas de castaños de indias, muy beneficiosas porque mejoran la circulación de las piernas.

5.- Evita cruzar las piernas, llevar zapatos de tacón y ropa ajustada que pueda dificultar el retorno venoso.

6.- Elevación de piernas por encima del corazón, sobre todo al final del día, para aliviar la presión sanguínea. También nos podemos ayudar de duchas de agua fría para compensar el exceso de calor, produciendo una vasoconstricción venosa.

Drenaje Linfático Manual

Tratamiento para la inflamación y dolor en las extremidades inferiores
7.-Evitar sobrepeso, los kilos de más impiden que la sangre circule correctamente, y provocan un endurecimiento progresivo de nuestro sistema arterial y venoso.

8.-Evita las bebidas alcohólicas y el tabaco, porque dificulta el retorno venoso, alterando la salud de las venas y las arterias.

9.- Realizar estiramientos, a medida que el cuerpo va envejeciendo las arterias y las venas pierden su elasticidad, se van endureciendo pudiendo provocar obstrucción arterial. Los estiramientos nos ayudan a aumentar esa elasticidad que se va perdiendo con los años.

10.-Ponerse en manos de un fisioterapeuta, buscar una clínica de fisioterapia de confianza, un profesional que puede ayudarte a modificar malos hábitos de vida, y te podrá aplicar el tratamiento más adecuado, un masaje circulatorio o un masaje de drenaje linfático manual, ayudado por vendas frías. Restableciendo así la correcta circulación sanguínea y drenando los líquidos acumulados. También se pueden realizar auto masajes, estos se realizaran con un movimiento siempre hacia arriba, hacia el corazón, y serán más beneficiosos si nos ayudamos de alguna crema con efecto frío.

5 Hábitos posturales negativos para nuestra salud

5 Hábitos posturales negativos para nuestra salud

No solemos pararnos a pensar en ello pero, la falta de educación, desde la infancia, en los hábitos posturales recomendables y la importancia de disciplinarnos en una conducta postural correcta como un hábito saludable, conduce al individuo a ir adoptando...

Prevención de lesiones en procesiones

Prevención de lesiones en procesiones

Un año más se va acercando la Semana Santa, estas celebraciones suponen un reto para el cuerpo y para la mente.

Las lesiones que se puedan producir dependen de la implicación de la persona en las procesiones: el que participa acompañando, el que toca un instrumento en la banda, o participa como costalero. Sea cual sea el nivel de implicación, es importante prevenir y tratar .las lesiones que ocurren debido a estas celebraciones

En estos días lo habitual es pasar mucho tiempo de pie y caminando, por lo que se recomienda el uso de un zapato cómodo, y adecuado y para aquellas personas que tengan problemas específicos que lleven medidas protectoras (faja lumbar, tobilleras…).

Los que llevan instrumentos necesitan tener fuerza en los miembros superiores para mantener el peso de cirios, instrumentos y otros útiles que hay que transportar durante el largo recorrido, por lo que se recomienda, que realicen ejercicios y estiramientos de cuello, y miembros superiores antes y después de la procesión.

Los costaleros son los que más cargan peso por ello son el colectivo que mas lesiones padecen y más preparados físicamente tienen que estar, por eso el Colegio Ilustre de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid ha realizado una campaña de prevención de lesiones musculo-esqueléticas, en costaleros y anderos, algunos de los consejos son:

  • Realizarse un reconocimiento médico previo.
  • Acudir a un fisioterapeuta, para prevenir lesiones.
  • Mantenerse en forma durante todo el año, realizando un trabajo físico específico, entrenando la fuerza, resistencia, y la coordinación.
  • Utilizar medidas protectoras para las zonas con mayor riesgo de sufrir lesión (fajas, vendajes funcionales).
  • Antes de sacar el paso, realizar un calentamiento adecuado, y antes y después de la estación, y durante los relevos realizar ejercicios de movilidad articular y estiramientos.
  • Evitar el enfriamiento del cuerpo durante los relevos e hidratarse correctamente.
  • Después de recoger el paso volver a hacer estiramientos y movilizaciones articulares.
  • Si aparecen molestias o síntomas de alguna lesión, acudir a un profesional sanitario (fisioterapeuta y/o médico)
Cuidar posturas al volante evita lesiones a los conductores

Cuidar posturas al volante evita lesiones a los conductores

Recomendación de postura para conducir

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid recomienda que los conductores adopten buenas posturas para evitar lesiones.

El latigazo cervical, las lesiones torácicas y determinadas patologías musculares que se producen en la conducción se pueden evitar si se adopta una postura adecuada durante el viaje.

Se aconseja a los conductores verificar la altura y distancia del asiento, de manera que los pies puedan pisar a fondo los pedales del embrague, freno y acelerador sin necesidad de inclinar o desplazar el cuerpo hacia delante, quedando así las piernas ligeramente flexionadas.
Asimismo, el respaldo debe adaptarse para que la inclinación del conductor sea lo más perpendicular posible y mantenga una distancia de por lo menos 25 centímetros respecto del volante.

Si su postura es adecuada, tanto las piernas como los brazos deberán quedar ligeramente flexionados.

Cómo usar el frio y el calor

Cómo usar el frio y el calor

El uso de frio o calor como técnica curativa o de apote para la disminución del espasmo muscular y el dolor, es una práctica muy utilizada y recomendable en muchas ocasiones. Es importante saber cuando debemos de trabajar con frio y cuando con calor. A continuación vamos dar algunas pautas interesantes que pueden ser de gran ayuda si quieres realizar esta técnica.

Cuando y como usar el frio

Elementos de enfriamiento comunes suelen ser los baños de hielo, compresas de hielo picado, incluso podemos utilizar una bolsa de guisantes porque se adapta bien a las distintas regiones de aplicación.

Cuando se aplica a la piel, los vasos sanguíneos se estrechan y el flujo sanguíneo disminuye, con lo que se reducen la hinchazón y la inflamación.La temperatura de la piel también es menor, lo que induce un efecto analgésico o anestésico que juega un papel importante en el manejo del dolor.

Por lo tanto:

  • Disminuye el flujo sanguineo
  • Disminuye la inflamación y el edema

Está indicado su uso para LESIONES AGUDAS como:

Golpes, esquinces, pequeñas roturas fibrilares, para aliviar las articulaciones despues de un ejercicio intenso.

¿Cómo aplicar el frio?

Entre 5 y 15 minutos dejando descansar y varias veces al día.

Es importante usar una toalla húmeda entre el hielo y la piel para aumentar la eficacia y disminuir el riesgo de daño del nervio o de la piel que podría llevar a congelación. Visualmente inspeccione el área del cuerpo que esté siendo tratado con compresas de hielo u otros agentes de refrigeración cada 5 minutos, aunque puede haber molestias y enrojecimiento inicialmente, el tratamiento debe suspenderse si estos síntomas persisten.

La terapia con frio es una buena opción de tratamiento para muchas enfermedades, no obstante, por lo general no es indicado para personas con:

  • Mala circulación o isquemia.
  • Ausencia de sensibilidad en la piel (anestesia)
  • Vasoespasmo (la enfermedad de Raynaud)
  • Herida abierta o infectada
  • Hipersensibilidad frente a frío
  • Dermatitis aguda o eczema
  • Personas con incapacidad de comunicarse

Cuando y como usar el Calor

  • Aumenta el flujo sanguineo y curación
  • Aumenta la inflamación y el edema

Está indicado su uso en LESIONES CRÓNICAS como:

Lesiones que llevan varios dias y no están relacionadas con procesos inflamatorios. Dolores de cuello, contracturas en la espalda, artrosis.

¿Cómo aplicar el calor?

El calor seco lo aplicaremos mediante manta eléctrica o saquitos especiales de semillas que se calientan en el microondas. El calor húmedo con compresas humedecidas en agua caliente, o con aplicación directa del agua de la ducha en la zona.

El calor se aplicará de 15 a 20 minutos. Visualmente compruebe la piel cada 5 minutos y pare el tratamiento si hay cambios anormales del color de piel o experimenta incomodidad.

No utilice un paquete caliente o aplique el calor cuando vaya a dormir ya que aumenta la probabilidad de quemaduras que resultan del contacto cercano o prolongado con la fuente de calor.

No exceder los 20-25 minutos y hacer descanso hasta la siguiente aplicación.

La terapia con calor es una buena opción de tratamiento para muchas enfermedades, no obstante, por lo general no es indicado para personas con:

  • Disminución de la sensibilidad al calor
  • Circulación deficiente
  • Áreas de sangrado reciente o contusiones graves, o heridas abiertas
  • Áreas que están infectados o cardiopatía isquémica
  • Cáncer, no aplicar en zona de tumor
  • Hinchazón o inflamación aguda
  • Personas con incapacidad de comunicarse
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