Cervicalgia o dolor cervical: Causas, prevención y tratamiento

por | Jun 4, 2021 | Espalda | 0 Comentarios

La cervicalgia es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo, de manera que vamos a proceder a determinar qué es exactamente, síntomas que presenta, las causas por las que se puede desarrollar, daremos consejos sobre su prevención y por supuesto también analizaremos los posibles tratamientos a los que nos podemos someter.

¿Qué es la cervicalgia?

La cervicalgia, también denominada dolor cervical, es un dolor que se produce en la zona cervical y que afecta tanto a partes blandas como a partes duras, incluyendo los músculos, discos intervertebrales, nervios, ligamentos, articulaciones y vértebras.

La zona cervical es la parte más alta de la columna vertebral, y se caracteriza por ser más flexible, una de las razones por las que también tiene una mayor tendencia a presentar dolor.

Es importante diferenciar entre tortícolis y dolor cervical o cervicalgia, ya que aunque en ambos casos hablamos de dolor en el cuello, en el caso de la tortícolis, se trata de una contractura muscular que generalmente se va a producir por un movimiento brusco, es decir, observaremos un latigazo previo al dolor, algo que no ocurre con la cervicalgia.

Síntomas del dolor cervical

Para poder detectar la posible presencia de los síntomas de la cervicalgia más importantes que hay que tener en cuenta son:

  • Dolor en la zona del cuello.
  • Rigidez en el cuello.
  • El dolor aumenta cuando se mueve el cuello.
  • Se reduce la amplitud de movimientos del cuello.
  • Dolor de cabeza que comienza en la base del cráneo.
  • Dolor en los hombros o aumento de la sensibilidad.
  • Dolor en brazos y espalda.
  • Entumecimiento o sensación de hormigueo en los brazos.
  • Sensación de fatiga y cansancio sin motivo aparente.
  • Aparición de mareos sin que exista una causa que los produzca.
  • Visión algo borrosa.
  • Zumbidos en los oídos.
  • Es habitual que la persona esté más irritable.
  • En casos extremos, se puede desarrollar depresión.
  • Alteración en el sueño.
  • Dificultad a la hora de concentrarse.
  • Aparición de problemas de memoria.

Hay que tener en cuenta que se pueden presentar uno o varios síntomas dolor cervical descritos anteriormente dependiendo de cada caso y de cada paciente.

Causas

También es muy importante analizar las diferentes causas por las que se produce dolor de cuello, destacando las siguientes:

  • Las malas posturas en el escritorio.
  • Mantener la misma postura durante demasiadas horas seguidas.
  • Dormir con malas posturas.
  • Realizar giros bruscos con el cuello.
  • Levantar pesos muy rápidamente o con posturas poco aconsejables.
  • Accidentes automovilísticos.
  • Realizar teletrabajo y trabajar desde casa sin tener en cuenta la higiene postural.
  • Forzar en exceso esta zona del cuello.
  • Ruptura de discos intervertebrales.
  • Presencia de artritis cervical.
  • Enfermedades como la fibromialgia.
  • Tendencia a padecer tortícolis, que puede desembocar en cervicalgia.
  • Esguinces en el cuello.
  • Osteoporosis en la zona de las cervicales.
  • Infección por osteomielitis en la columna.

Prevención de dolores cervicales

La prevención es la mejor forma de evitar los dolores cervicales, y para ello se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Evitar realizar giros bruscos con el cuello.
  • Mantener una buena postura al dormir.
  • Corregir las malas posturas frente al escritorio.
  • Reducir tus niveles de estrés.
  • Utilizar una almohada para cervicales.
  • Realizar ejercicios con el cuello para fortalecerlo.
  • Hacer pequeños descansos en aquellos trabajos que requieran mantener la misma posición durante mucho tiempo.
  • Hacer calentamientos con el cuello antes de practicar cualquier tipo de ejercicio físico.
  • Cuidar la higiene postural cuando se levanten pesos.
  • Tratamiento de aquellas enfermedades que puedan dar lugar a la aparición de cervicalgia.

Tratamiento cervicalgia

En cuanto al tratamiento cervicalgia, se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones.

Tratamiento Fisioterapéutico

El tratamiento fisioterapéutico es esencial para conseguir tratar de forma efectiva la cervicalgia.

Hay que entender que, de no realizar un adecuado tratamiento y adquirir nuevos hábitos posturales y de cuidados para esta parte de nuestro cuerpo, la cervicalgia va a tender siempre a ir agravándose.

Al ponernos en manos de un profesional de la fisioterapia, la mejora no sólo será más rápida, sino que además se conseguirá actuar en profundidad, logrando de esta manera acabar con estos dolores que no tendrán por qué volver a aparecer siempre y cuando mantengamos unos cuidados básicos de higiene postural.

Cabe destacar que existen diferentes tratamientos que van desde estiramientos hasta punción seca, otros específicos como el tratamiento dolor de cuello, movilizaciones y otros que siempre se llevarán a cabo en la clínica de fisioterapia.

Esguince cervical

Tratamiento para dolores de la columna vertebral

Recomendados para aliviar los dolores y daños en la columna

 

Sesiones de 1 hora de duración

Higiene postural

También es muy importante estudiar bien la higiene postural, para lo cual se recomienda:

  • No mantener la misma postura durante demasiado tiempo.
  • Utilizar un colchón de calidad y con buena firmeza.
  • Utilizar almohada dolor cervical, especialmente diseñada para mantener la postura.
  • Las pantallas deberán colocarse a la altura de los ojos para evitar flexiones o malas posiciones del cuello.
  • Colocar el borde superior del reposacabezas del coche a la altura de los ojos.
  • Evitar realizar movimientos que fuercen el cuello en exceso.

Calor o frío en la zona

En el caso de que se presente la cervicalgia, es importante acudir al médico para que realice una valoración completa, pero de cualquier manera, tanto el calor como el frio pueden ser recomendables en diferentes casos:

  • Tratamiento con calor: es el que más se suele utilizar, logrando un efecto vasodilatadora que mejora la circulación y ayuda a relajar las fibras musculares.
  • Tratamiento con frio: se recomienda tan sólo en los casos en los que haya inflamación o el dolor sea muy elevado, logrando así poder aprovechar el efecto anestésico y la reducción de la inflamación,

Es importante aprender cómo usar el frío y el calor en el tratamiento de la cervicalgia, ya que de esta manera, podremos sacar partido a ambos tratamientos para obtener una mejora sustancial.

Últimas Entradas

Abrir chat
Centro Kiro's
¿Tienes alguna duda? ¡Escríbenos!